”…queremos que siga su proceso sin intromisiones externas”, precisa la Presidenta del Partido Humanista de Chile, Marilén Cabrera, frente al anuncio de Castro que tiene conmocionada a la comunidad internacional. Noticia que no la asombró mayormente “ya que desde la enfermedad de Fidel se comenzó a apreciar un proceso de relevo”. Más bien, se muestra desconcertada por quienes ven en el gesto del líder cubano la oportunidad de cambiar las cosas: “Hay que ser harto desvergonzados. No somos castristas, pero eso no nos impide reconocer los grandes avances producidos en la isla”, declara.
Marilén, ¿le sorprendió el anuncio del líder cubano?
-La verdad que no, ya que desde la enfermedad de Fidel se comenzó a apreciar que se había iniciado un proceso de relevo, un proceso que permitía visualizar que el gobierno cubano se estaba alistando para el momento en que Fidel se alejara.
Los Humanistas siempre hemos dicho que la Revolución Cubana se probaría cuando Fidel dejase el poder. Esperamos ahora que no suceda lo mismo que pasó en muchos países de la ex Unión Soviética en que luego de la caída del Muro, el capitalismo entró con toda su crueldad y corrupción.
Nosotros no somos castristas, tenemos diferencias pero eso no nos impide reconocer los grandes avances sociales producidos en la isla. Creo que lo más sobresaliente es el tremendo coraje que ha tenido el pueblo cubano para sortear todos los intentos desestabilizadores de Estados Unidos y, en ese proceso, Fidel ha jugado un rol muy pero muy importante.
Sería muy complejo para el proceso mundial que, con la salida de Fidel, Cuba tuviese una involución hacia el capitalismo, nosotros esperamos que eso no ocurra. Queremos, más bien, que Cuba siga su proceso sin intromisiones externas.
¿Qué opina acerca de las declaraciones de Bush y algunos personeros que hablan de la necesidad de una transición o de la oportunidad de iniciar un camino democrático?
-Muestran el “carepalismo”, como decimos en Chile, muestran a los sinvergüenzas. En el caso de Bush que llegó a ser Presidente de Estados Unidos luego de un proceso absolutamente viciado y que le mintió al mundo para justificar la invasión de un país con el solo propósito de robarle el petróleo, o en el caso de ciertos personeros -no sólo de la derecha de nuestro país- que justificaron el golpe de Estado del 1973 o que corrieron para reconocer el golpe en Venezuela, no son ellos los que deben pedir pruebas democráticas. Hay que ser harto desvergonzados.
Dada la alta probabilidad que sea Raúl Castro quien suceda a Fidel, algunos analistas hablan del inicio de la Dinastía Castrista...
-Es curioso pero a Cuba se le mira con lupa para encontrar algo que permita desacreditar el proceso cubano. En el propio Estados Unidos, el actual Presidente es hijo de otro presidente, la esposa de Clinton hasta hace poco aparecía como favorita, en el caso argentino a Kirchner le sucede su esposa y en nuestro propio país hemos tenido dos presidentes de apellido Frei y esos mismos analistas no usan eso para desacreditar los supuestos procesos democráticos en estos países.
Por último, ¿qué significado tiene esta renuncia de Castro?
-Indudablemente, la renuncia de Fidel marca el fin de una etapa. Su figura copó toda la mitad del siglo XX y se transformó en un emblema de revolución en un primer momento y de resistencia después del fracaso de los socialismos reales.
Es importante recordar la situación cubana antes de la Revolución. La Cuba pre Fidel era el símbolo de la explotación de todo un país por un capitalismo salvaje, una verdadera colonia norteamericana en donde el pueblo no tenía soberanía ni la posibilidad de la autodeterminación. La explotación era terrible y es en esa situación que se produce la Revolución, logrando la emancipación de un país que está a una pocas millas del Imperio.
En la Cuba de ese entonces confluyeron una serie de factores que permitieron el éxito de la Revolución y entre esos factores, la figura de Fidel es un factor importante, lo mismo que para el desarrollo del proceso cubano. ¿Cuántas veces los agoreros de siempre anunciaron la caída del régimen cubano, sin embargo, la figura de Fidel y de todo ese pueblo demostró reiteradamente que el proceso era más profundo de lo que ellos pensaban?
Lo sucedido en la isla inmediatamente después de la caída de la ex URSS, en donde muchos pensaban que Cuba se mantenía sólo gracias al apoyo de los soviéticos, muestra la entereza que tuvo el pueblo cubano para sortear la profunda crisis que se desató y que fue agravada por el inhumano bloqueo norteamericano que se mantiene hasta el día de hoy.
Por otro lado, es evidente que los deseos iniciales de exportar la Revolución armada a otros países fue un fracaso pero, indudablemente, luego de la caída del Muro, en el proceso de reconstitución de las izquierdas latinoamericanas, los cubanos y en particular Fidel, jugaron un rol muy importante. Basta recordar lo sucedido en Venezuela en el fallido golpe en contra de Hugo Chávez y cómo aquel logra derrotar a los golpistas aconsejado personalmente por Fidel. El caso de Evo Morales y del mismo Lula, muestran que Fidel siguió gravitando en las izquierdas latinoamericanas pese al fracaso de su intento de exportar su revolución.
Agencia Prensa Humanista. Martes, 19 de febrero de 2008.
Marilén, ¿le sorprendió el anuncio del líder cubano?
-La verdad que no, ya que desde la enfermedad de Fidel se comenzó a apreciar que se había iniciado un proceso de relevo, un proceso que permitía visualizar que el gobierno cubano se estaba alistando para el momento en que Fidel se alejara.
Los Humanistas siempre hemos dicho que la Revolución Cubana se probaría cuando Fidel dejase el poder. Esperamos ahora que no suceda lo mismo que pasó en muchos países de la ex Unión Soviética en que luego de la caída del Muro, el capitalismo entró con toda su crueldad y corrupción.
Nosotros no somos castristas, tenemos diferencias pero eso no nos impide reconocer los grandes avances sociales producidos en la isla. Creo que lo más sobresaliente es el tremendo coraje que ha tenido el pueblo cubano para sortear todos los intentos desestabilizadores de Estados Unidos y, en ese proceso, Fidel ha jugado un rol muy pero muy importante.
Sería muy complejo para el proceso mundial que, con la salida de Fidel, Cuba tuviese una involución hacia el capitalismo, nosotros esperamos que eso no ocurra. Queremos, más bien, que Cuba siga su proceso sin intromisiones externas.
¿Qué opina acerca de las declaraciones de Bush y algunos personeros que hablan de la necesidad de una transición o de la oportunidad de iniciar un camino democrático?
-Muestran el “carepalismo”, como decimos en Chile, muestran a los sinvergüenzas. En el caso de Bush que llegó a ser Presidente de Estados Unidos luego de un proceso absolutamente viciado y que le mintió al mundo para justificar la invasión de un país con el solo propósito de robarle el petróleo, o en el caso de ciertos personeros -no sólo de la derecha de nuestro país- que justificaron el golpe de Estado del 1973 o que corrieron para reconocer el golpe en Venezuela, no son ellos los que deben pedir pruebas democráticas. Hay que ser harto desvergonzados.
Dada la alta probabilidad que sea Raúl Castro quien suceda a Fidel, algunos analistas hablan del inicio de la Dinastía Castrista...
-Es curioso pero a Cuba se le mira con lupa para encontrar algo que permita desacreditar el proceso cubano. En el propio Estados Unidos, el actual Presidente es hijo de otro presidente, la esposa de Clinton hasta hace poco aparecía como favorita, en el caso argentino a Kirchner le sucede su esposa y en nuestro propio país hemos tenido dos presidentes de apellido Frei y esos mismos analistas no usan eso para desacreditar los supuestos procesos democráticos en estos países.
Por último, ¿qué significado tiene esta renuncia de Castro?
-Indudablemente, la renuncia de Fidel marca el fin de una etapa. Su figura copó toda la mitad del siglo XX y se transformó en un emblema de revolución en un primer momento y de resistencia después del fracaso de los socialismos reales.
Es importante recordar la situación cubana antes de la Revolución. La Cuba pre Fidel era el símbolo de la explotación de todo un país por un capitalismo salvaje, una verdadera colonia norteamericana en donde el pueblo no tenía soberanía ni la posibilidad de la autodeterminación. La explotación era terrible y es en esa situación que se produce la Revolución, logrando la emancipación de un país que está a una pocas millas del Imperio.
En la Cuba de ese entonces confluyeron una serie de factores que permitieron el éxito de la Revolución y entre esos factores, la figura de Fidel es un factor importante, lo mismo que para el desarrollo del proceso cubano. ¿Cuántas veces los agoreros de siempre anunciaron la caída del régimen cubano, sin embargo, la figura de Fidel y de todo ese pueblo demostró reiteradamente que el proceso era más profundo de lo que ellos pensaban?
Lo sucedido en la isla inmediatamente después de la caída de la ex URSS, en donde muchos pensaban que Cuba se mantenía sólo gracias al apoyo de los soviéticos, muestra la entereza que tuvo el pueblo cubano para sortear la profunda crisis que se desató y que fue agravada por el inhumano bloqueo norteamericano que se mantiene hasta el día de hoy.
Por otro lado, es evidente que los deseos iniciales de exportar la Revolución armada a otros países fue un fracaso pero, indudablemente, luego de la caída del Muro, en el proceso de reconstitución de las izquierdas latinoamericanas, los cubanos y en particular Fidel, jugaron un rol muy importante. Basta recordar lo sucedido en Venezuela en el fallido golpe en contra de Hugo Chávez y cómo aquel logra derrotar a los golpistas aconsejado personalmente por Fidel. El caso de Evo Morales y del mismo Lula, muestran que Fidel siguió gravitando en las izquierdas latinoamericanas pese al fracaso de su intento de exportar su revolución.
Agencia Prensa Humanista. Martes, 19 de febrero de 2008.
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